sábado, 4 de septiembre de 2010

Me despierto de la siesta
y no sé dónde estoy
qué hora es, si es lunes
o domingo y llueve

no lo sé; el gato se despierta
me mira, tal vez él
tampoco sepa dónde estamos
si caímos en la madriguera
del conejo y acabamos de volver
y nos recién nos despertamos
todavía confundidos

o si jamás nos movimos
y es domingo, y está lloviendo